El arte fotográfico de Javier León Cotarelo

Manuel Navarro Jaramillo

El arte fotográfico de Javier León Cotarelo, autor de estas fotografías , no tiene medida ni límites . Estas tomas , que nacen de la contemplación y el ensimismamiento del artista , son poesía de la ciudad que emana de la quietud , la serenidad y de las palabras calladas que vibraron en otros días . Voces que no estaban confinadas pero que emergen del espíritu de la ciudad .

Los reflejos imposibles en los suelos pétreos , han sido captados con lírica sabiduría . Los viejos adoquines custodian el reflejo de una ventana de la Catedral en la Calle Almenas: es como si esas antiguas rejas quisieran pasear por esta añosa rua; y en la Plaza de Santa María, después de la lluvia, se escenifica un brilloso tablero de ajedrez, cuya reina es la Catedral y el rey, el Cerro de Santa Catalina, coronado por la Cruz, que asoma por los tejados del Obispado, formando un juego de colores con el verdor de los pinos, el azul del cielo y las nubes algodonadas. Mientras tanto, las palomas coquetean mirándose en el espejo de los reflejos. 

Estas callejuelas románticas, empedradas con fina piedra redondeada, son el templo de las tertulias ilustradas acogidas por las antiguas tabernas y tascas del lugar. Por ellas anduvieron y bebieron poetas como Bernardo López -cuya calle vemos en estas fotos- o pintores como Carmelo Palomino Kaiser, cuyo retrato aparece en la pared de la Calle Arco del Consuelo.

La logia de la Catedral Vandelviriana, es testigo mudo del cielo azul-añil derramado sobre el cristalino suelo granítico, con la fija mirada del Consistorio  y adornado por las verdes hierbas soleadas que nacen de entre sillares centenarios que conforman la lonja orientada al Este.

En la Plaza Deán Mazas aparece el antiguo Palacio de los Vilches bajo el cielo ceniciento, con su hermoso soportal, sus arcadas y columnas dóricas que se reflejan en el suelo espejado. Acompañado todo el conjunto por magnolios, castaños y naranjos; con la presencia impertérrita del «Minero», del escultor Justino Flórez. Terminando en la Carrera donde la luz del cielo se funde con el suelo grisáceo.

En definitiva, estas fotografías son una eclosión de vida latente, de arte y de colores. 

 

Javier León Cotarelo. Fotógrafo. CV

 

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