Propuesta

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POR QUÉ UNA ASOCIACIÓN CULTURAL

La situación de Andalucía es de grave dependencia exterior, mantenida y fomentada por un régimen político que viene poniendo los intereses de su partido y cualquier otro interés externo, por encima del propio objetivo de Andalucía. Esta situación se viene agravando por la referida política que, para eternizarse, hace un juego doble, dónde la acción se diferencia claramente del mensaje; se despersonaliza a los andaluces para evitar que puedan discernir y la defensa de los intereses andaluces se suple con una permanente y artera campaña publicitaria. Los grandes problemas de Andalucía se pueden resumir en dos únicos bloques: cultural y económico.

En lo cultural Andalucía está olvidando sus raíces, si no las tiene ya totalmente olvidadas. Decir “raíces” no es hablar de detalles más o menos circunstanciales o anecdóticos. Por el contrario, Andalucía olvida quien es y por qué se encuentra la última de entre todas las regiones europeas (1). Andalucía ha olvidado su derecho a decidir por sí misma, artificialmente imbuida de la “necesidad” de defender un espacio más amplio. Tan “amplio” que queda delimitado por los Pirineos, el Estrecho y la raya de Portugal. Es el “internacionalismo” falso que se pregona para hacer frente al denostado y supuesto “separatismo desintegrador”. Sin embargo no cabe duda que no hay nada tan desintegrador como la discriminación y la difamación constante a que estamos sometidos los andaluces, considerados y tratados como españoles de segunda y europeos de cuarta.

Lo económico sigue un camino paralelo. Quizá porque la utilización de un pueblo contra sus intereses, sólo es posible tras su despolitización y aculturación previa. Hoy nos encontramos con una clase económica débil, ínfima en comparación a la totalidad del Estado español y ridícula en el contexto europeo. Y, pese a todo, incapaz, miedosa, con un miedo irracional al movimiento autonomista y otro mayor aún -este sí, razonado a las autoridades que rigen Andalucía para su perjuicio.

Se trata, por tanto, de dos cuestiones paralelas, prácticamente inseparables. Sin

ignorar cualquier diferencia de clase social que pueda existir, está claro que la lucha de clases debe dejar paso a la lucha por Andalucía. Y eso es algo que nos compete a todos: trabajadores, empresarios, autonómos, parados… incluso a funcionarios (que no son mantenidos por el régimen sino por los contribuyentes).

Por todo lo anterior, entendemos que cualquier actuación que se pueda acometer, sea voluminosa o modesta, forzosamente debe tener en cuenta ambos factores. Los programas serán más o menos amplios, ambiciosos o limitados, pero nunca debería pensarse que debemos acometer únicamente la acción cultural, ni que la acción social o económica son materia “de otra gente”. Independientemente de hasta dónde seamos capaces de llegar, debemos afrontar ambos estados como dos partes de uno sólo. Así, para empezar, lo tendremos claro en la mente. Y ese es el primer paso.

Bases de la Acción Cultural

Frente a la acción principal -y en muchos casos exclusivamente- política, aquí se propone la acción fundamentalmente cultural, como paso previo, como camino de concienciación para llegar posteriormente, en el tiempo que sea necesario, a la madurez.

Sólo la madurez va a marcar la irrupción del andalucismo, del nacionalismo andaluz, que debe ser algo asumido por una mayoría. Sólo cuando eso ocurra las opciones políticas andalucistas de cualquier signo tendrán un lugar preponderante en el Parlamento andaluz y una situación ventajosa en el español.

Al llegar a este punto, conviene describir un breve desarrollo:

* La actuación política se ha demostrado ineficaz por dos razones. Aquí las enumeramos en el orden que consideramos natural.

– Falta de conciencia política del pueblo andaluz. Después de muchos años -siglos- de dependencia, han creído el cuento del españolismo por delante del andalucismo; percepción ampliada por la sensación de bienestar. Han creído que la existencia de Andalucía depende de la de España y hacen defensa de su “patria” españolista, aunque sin olvidar (eso creen) su adscripción andaluza. Esta última característica es la que se debe aprovechar y magnificar. Lo veremos más adelante.

– Ineficacia, ineptitud, personalismo y anteposición de intereses personales de los políticos que han defendido la política de tipo nacionalista. No es necesario entrar en un análisis profundo, pues con mayor o menor exactitud, todos conocemos los hechos.

– Existe en este momento una tercera cuestión que sumar a las dos primeras: la falta de un medio de poder efectivo y la negativa actuación de los políticos andalucistas, ha incidido muy negativamente en la política nacionalista, a la que la mayoría ve como una serie de enfrentamientos e intrigas personales. Esto hace que mucha gente, lejos de acercarse a una opción andalucista

desconfíe de ellas.

– Todavía podemos añadir un factor más: la falta de medios económicos y tácticos de los grupos políticos nacionalistas, en contraposición a la poderosa maquinaria que maneja el aparato centralista. Esta situación ha sido agravada por la falta de capacidad de los andalucistas para aprovechar las oportunidades en que podrían haber refrendado ante el pueblo su carácter de: izquierda nacionalista; defensa de los intereses de la mayoría; diferencia del andalucismo con los restantes proyectos(PSOE, PP, IU) que dicen defender los intereses de los andaluces.

El análisis podría ser mucho más extenso, pero no es objeto de este trabajo. Lo que sí es importante constatar, es que en estas condiciones es absolutamente imposible que una opción política andalucista pueda obtener unos resultados mínimamente alentadores en unas elecciones. Por el contrario, lo más que puede ocurrir es que su desaparición de todas las instituciones continúe y alcance, también, al estamento local. Ante el breve análisis anterior -ampliable, como decimos, pero claro e indiscutible, es obligado repasar la realidad que venimos comprobando desde antes de la muerte del dictador:

* Votar libremente no se reduce a depositar una papeleta. Votar libremente es votar conscientemente, con conocimiento absoluto de lo que se vota y de las consecuencias de elegir esa opción.

* Para que el pueblo andaluz pueda votar libremente primero es necesario que sea consciente para:

– Conocer, juzgar con equidad cada opción política.

– Conocer la realidad social, política, histórica, cultural, económica de su Nación

– Tener una idea clara del modelo que quiere para él y para su Comunidad.

– Que esa idea esté basada en un conocimiento, en una información, en una formación exhaustiva de las realidades reflejadas más arriba.

– Ser consciente de la realidad económica andaluza y de sus consecuencias.

* En resumen: el pueblo andaluz necesita un nivel de formación del que hoy no dispone. Cuando lo tenga las opciones nacionalistas andaluzas serán mayoritarias en el Parlamento andaluz y tendrán capacidad decisiva en el español. Dicho de otra manera: cuando Andalucía esté formada e informada, cuando elpueblo andaluz sea consciente de su realidad, el voto andalucista vendrá por añadidura.

En consecuencia, anterior a la formación de un nuevo ente político que vuelque sus

fuerzas en cuestiones importantes pero circunstanciales y en presentarse a elecciones, se plantea la necesidad de llevar a cabo una amplia labor en dos frentes:

* Cultural Para llevar al pueblo información sobre su propia realidad, sobre sus necesidades -ocultas por la propaganda del régimen-, sobre qué significan Andalucía y el amor a Andalucía; sobre qué es mejor y qué peor para los intereses de Andalucía y de los andaluces, independientemente de que dos políticos se peleen, que eso ocurre en todos los partidos. Y el hecho de que sólo se castigue a uno, demuestra la falta de madurez política de quienes lo juzgan.

* Económico La independencia política requiere independencia económica. Y hacen falta dos cosas:

– Conciencia y consciencia del empresariado. Deben tener claro que también ellos son víctimas del poder, manejado por el gran capital euronorteamericano.

Que, aunque -a veces- el sistema les permita realizar buenos negocios, el pastel está repartido y esas ocasiones son parte de las migajas que se les deja.

– Conciencia y consciencia, también, de los andaluces, que deben saber lo que cuesta un supuesto ahorro. Ahorrar (cuando se ahorra, que no es tanto como se piensa) unas monedas en una compra, se hace al precio

del paro de varias personas.

ALGUNAS IDEAS SOBRE FUNCIONES A DESARROLLAR

Objetivos: Incidir en la sociedad andaluza, a fin de motivarla, para que se vaya movilizando en pro de sí misma, en lo social, cultural, histórico y económico.

Perseguir esos mismos objetivos y procurar su consecución progresiva.

Acciones: Deberían desarrollarse en torno a:

– Cultura

– Historia

– Sociedad

– Economía

Se trata de conocer y dar a conocer en profundidad la verdadera situación de Andalucía, de proponer soluciones e ir aplicando cuantas sean posible. La anterior filosofía debería materializarse según la siguiente estructura:

* Cultural

Para llevar a cabo todo lo anterior, se plantea la necesidad de fomentar la acción cultural por todos los medios posible, lo que supone abarcar diversas actividadesde índole variada. Sin ánimo de ser exhaustivos ni, mucho menos excluyentes,se citan algunas:

Actividades en lo cultural

– Acciones formativas (Cursos, charlas, conferencias, reuniones, viajes…)

– Acciones informativas (Id. Id. + medios de comunicación)

– Participar, todo lo posible, en los medios de comunicación existentes

– Creación de medios de comunicación

– Promoción del Ente (Asociación Cultural) para captar personas interesadas en lo andaluz y personas interesadas en aprender, o que podamos interesarlas.

– Promoción de otras asociaciones similares y colaboración conjunta.

– Acciones culturales de todo tipo: – avisos

– actividades

– denuncias

– artículos

– campañas

– carteles

– celebraciones

– etc.

– Manifiestos, propios y colectivos

– Comunicados

– Recogidas de firmas

– Cartas a Medios Interesados, Artistas, Intelectuales, Empresarios.

– Exposiciones

– Charlas

– Captación de socios mediante Boca a boca. Charlas, Exposiciones, y todas las acciones en general

– Colaboración Actividades conjuntas con otras entidades

Participación en plataformas ciudadanas y políticas

– Captación de fondos

– Otros

* Economía:

Fomentar actitudes, mediante reuniones y actividades conjuntas con empresarios.

Fomentar, en lo posible, el incremento de cultura emprendedora.

Buscar medios para la puesta en marcha de pequeños proyectos industriales.

Intentar comprometer a personas cualificadas en la colaboración con estos proyectos.

Denunciar el servilismo y anti-andalucismo de las acciones económicas y

publicitarias del gobierno andaluz. Promover la creación de entes económicos-bancarios de obediencia exclusivamente andaluza e independientes del poder político.

Actividades en economía

– Fomento de la industria y de los servicios productivos

Reivindicación industria propia

– Aportación de fórmulas

– Promover el consumo de productos y servicios andaluces

– Promoción de emprendedores para industria productiva

– Colaboración de y con entidades de promoción

– Captación de capital para apoyo a emprendedores

* Repercusión mediática:

Es muy importante que todo lleve un sello. Una imagen. Y que se propague.

Que se pregone.

– Debe intentarse que todas las acciones y actividades llevadas a cabo tengan la mayor repercusión mediática posible. De hecho, deben orientarse para que puedan tenerla. De esta forma se mejora la capacidad de la acción y se contribuye e ampliar la captación

– Promoción de medios de comunicación andaluces, que defiendan los intereses propios, sin mediatización de otros intereses.

* Progresión

Todo este proyecto se plantea con la progresividad que marquen los medios disponibles en cada momento. Está claro que no se podrá abarcar al completo desde el principio, lo que no impide que podamos tenerlo como una necesidad, para el plazo más corto posible.

* Forma jurídica

Asociación Cultural nueva Los trámites se describen aparte

Asociación Cultural existente Habría que decidir cambio de nombre, si procede. Adaptar Estatutos ahorra algunos trámites.

Fundación Es una buena forma, pero exige un capital mínimo de 12000 euros desembolsados y luego tiene un fuerte control por la Junta.

Nombre a decidir.

* Posibles lemas de acción específica para captación:

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