Enrique Iniesta Coullaut-Valera

Enrique Iniesta Coullaut-Valera Sch. P. (Madrid, 9 de marzo de 1930-Pamplona, 31 de julio de 2010) fue un escritor, historiador y sacerdote de la Orden de los Padres Escolapios, nieto del escultor Lorenzo Coullaut-Valera e hijo del famoso violinista Enrique Iniesta.

ENRIQUE INIESTA ENTREVISTADO EN JAÉN - Foto: Manuel Ochando Ortiz
Enrique Iniesta entrevistado en Jaén – Foto: Manuel Ochando Ortiz

BIOGRAFÍA

Enrique Iniesta Coullaut-Valera nace en el Madrid de 1930 un nueve de marzo, siendo el mayor de cinco hermanos: José Carlos, María Teresa, Conchita y él, será mellizo con Lorenzo. Desde 1970 estudia Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, Magisterio en la Escuela Normal de Granada y Teología, cursando a su vez estudios de piano. Su infancia y juventud estuvieron rodeadas de artistas musicales y plásticos algo que, indudablemente, le marcó durante su existencia. Su padre fue el reconocido violinista Enrique Iniesta Cano el cual, entre otros méritos, ejerció de primer concertino de la Orquesta Nacional de España y de la Orquesta Nacional de Chile (Madrid, 1906 – Mendoza, Argentina, 1969). Su madre, Concepción Coullaut Mendigutía, estudió canto y piano, toda vez que poseía una voz preciosa de mezzo soprano. Ella con 15 años, será el modelo utilizado por su abuelo para la escultura de la Inmaculada en el monumento de la Plaza del Triunfo de Sevilla. Entre sus ascendientes cabe decir que fue nieto del conocido escultor de ascendencia francesa pero marchenero de nacimiento, Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932); autor de obras tales como el monumento al Sagrado Corazón en la Gran Vía de Bilbao, en Sevilla del monumento a Bécquer en el Parque de María Luisa la Inmaculada de la Plaza del Triunfo, así como el Quijote y Sancho de la Plaza de España madrileña. Enrique Iniesta fue sobrino abuelo del famoso literato egabrense Juan Valera (1824-1905). Sin embargo, como a nuestro amigo le gustaba decir: “soy un andaluz de Marchena por equivocación nacido en Madrid”. De hecho, en este municipio de la campiña sevillana existe un museo dedicado a su ilustre vecino escultor promovido por sus propios descendientes, familiares también de Enrique Iniesta.

Fue ex alumno de colegio Calasancio y, una vez finaliza su bachillerato, realizó su noviciado en el Colegio Escolapios de Getafe (Madrid). En Madrid conoció al Padre Marino Gayar y, de su mano, llegó al noviciado de Getafe el 5 de octubre de 1947, siendo su maestro el Padre Pinilla. Para cursar los estudios correspondientes al magisterio y sacerdocio, pasó por las Casas interprovinciales de Irache (Navarra) y Albelda (Logroño). Respondiendo a su vocación religiosa, Enrique Iniesta realiza su Profesión Solemne el 8 de diciembre de 1952. Seis meses más tarde será ordenado sacerdote el 14 de junio de 1953 por el Obispo Abilio del Campo, siendo su primer destino en el Colegio Calasancio de Granada a donde llegó en octubre de 1953, fundando la Congregación de Santa María de la Juventud y Acción Católica. Incorporando una novedad que más tarde marcaría su trabajo pastoral: ejercicios espirituales retransmitidos desde Radio Granada para toda la ciudad.

Desde entonces, como sacerdote, dedicó más de cincuenta años de su vida a Jesuscristo. La parroquia del Colegio de Montequinto en Sevilla acogió la eucaristía donde se celebró sus bodas de Oro de su Ordenación. El 15 de enero de 1988, ofreció el pregón al respecto del primer centenario del Colegio Calansancio Hispalense. Entre sus labores, y gracias también a su oratoria, dentro de la Orden de las Escuelas Pías se distinguió como un apreciado catequista impartiendo por ello numerosos ejercicios (más de trescientos con unos 20.000 alumnos). Destacó como un valorado y cariñoso educador en los valores cristianos y sociales ante cientos de niños y jóvenes, fundamentalmente, desde el magisterio que ejercicio en distintas aulas calasancias (desde 1956 a 1958, entre otros puntos de la geografía escolapia). Por su exitosa experiencia, fue llamado en este sentido a formar a quienes la Orden preparaba para impartir este tipo de ejercicios.

Fue además Director del Colegio Mayor Universitario Calasanz de la Universidad Complutense y fundador de la Sociedad Universitaria de Música, y miembro a su vez de la Casa Pompiliana de Madrid formada por  escritores escolapios. La vocación divulgadora de sus escritos le lleva a vincularse con el periodismo. Desde este entidad literaria, fundó la Revista de Pastoral Juvenil y colaboró con la editorial PPC (Propaganda Popular Católica), dirigiendo la colección ‘Altamar’ de PPC, donde publicó treinta y seis números según cuenta su biografía en la Gran Enciclopedia de Andalucía, (Tomo V), p. 2730.

Sus incursiones autodidactas en el mundo de la literatura y sus reconocidas dotes expresivas y comunicativas le hacen acercase a todos los géneros. Se atreve puntualmente con el mundo de la poesía como aficionado pero, sobre todo, con el teatro. Así, ven la luz, Un soñador y una roca (estrenado por el Teatro Estudios Universitario de Madrid), Sin un gesto (publicado por el Instituto Calasanz de Ciencias de la Educación) y Sitio para Prometeo. Tres cuadros calasancios (estrenada en el Colegio de Granada el 24 de noviembre de 1987), como obra escolar homenaje a San José de Calasanz y a la defensa que realiza el Santo del científico Galileo una vez el científico es acusado de hereje por la inquisición.

Dentro de la Orden de las Escuelas Pías ha dedicado su vida a la educación reglada como maestro y educador, no obstante, la influencia de su personalidad va más allá de las aulas. Como historiador de la misma, y a partir de esta labor docente y religiosa, publicó dos historias de los colegios Calasancios de Sevilla y Granada, además de colaborar en otras de España. Participó en el proyecto de crear una provincia escolapia propia coincidente con el territorio de Andalucía más encarnada en la realidad de esta tierra y como respuesta a una iniciativa del Padre General, respondiendo al espíritu del Concilio Vaticano II que reclamaba a las órdenes y congregaciones religiosas una mayor inserción en barrios más necesitados y humildes.

Bajo este nuevo compromiso cristiano y popular, se impulsó un proyecto escolapio que concretaba en Andalucía su labor apostólica y educadora, y que, al principio, contó con unos cincuenta sacerdotes, sobre todo jóvenes y, entre ellos, Enrique Iniesta cumplido sus cuarenta años. En el verano de 1971 y en Granada se puso en marcha la idea, de forma que en 1974 este decidido colectivo se desgajaba de la provincia de Castilla dentro de la estructura interna escolapia. Enrique formó parte activa en la puesta en marcha de la denominada Escuelas Pías de Andalucía como Viceprovincia dentro de la circunscripción española de la Orden Escolapia, interviniendo en la concepción andaluza de las actuaciones de los religiosos y en la implantación de dicha sensibilidad entre sus actividades dentro o fuera de los colegios. Tal es el caso de los denominados Cursos de Dinamización Cristiano-Andaluza que, durante algunos veranos de los años setenta reunieron en el Colegio Menor de los Escolapios de Granada un gran número de jóvenes que identificaban su compromiso cristiano con una responsabilidad de vida ante su tierra. Siempre el magisterio y el compromiso de Enrique supera al desarrollo de unas clases académicas y regladas. Con el discurrir de los años, en el 2007 la provincia de Vasconia y la Viceprovincia de Andalucía se fusionaron en una sola Demarcación, con el nombre de Provincia de Emaús, con la idea de realizar un nuevo proyecto. Ello explica que Enrique falleciera en una residencia escolapia de Pamplona.

Desde su opción por una vida religiosa, se ha destacado en su labor investigadora y divulgadora de la historia del Santo fundador de la Orden, San José de Calasanz; de su opción por la educación de los más necesitados, la implantación y labor de la Orden, y su defensa de astrónomo Galileo contra toda corriente oficial de la época; de los más estrechos colaboradores del Santo o de importantes religiosos y religiosas de la propia Orden; de los colegios escolapios andaluces donde ejerció su labor docente o de sus alumnos más destacados. Del mismo modo, se prodigó en intervenciones, textos y actos promoviendo los métodos y percepciones pedagógicas del sacerdote italiano Lorenzo Milani, junto al también escolapio y especialista del mismo en España, José Luis Corzo. Fue fundador y director durante muchos años de la Revista de Pastoral Juvenil de la Orden que este año cumple su 50º aniversario y responsable de las Ediciones Juveniles de Promoción Popular Cristiana.

En el ámbito interno de las Escuelas Pías, ha sido cronista del “I Encuentro de la Familia calasancia en Roma” y ha coordinado el ‘Anuario General de la Orden’ durante sucesivos años. Ha sido estrecho colaborador también, con numerosos artículos de carácter religioso-vocacional, de la revista Ephemerides Calasanctianae que edita la Orden mensualmente. Con motivo del centenario de la Biblia del escolapio Padre Scío, publicó varios artículos y participó en la revisión del texto bíblico que se editó con el título de Biblia Americana San Jerónimo. Ha sido pregonero, igualmente, de la beatificación del religioso escolapio Faustino Míguez (1831-1925), fundador de la Congregación de las Calasancias. Y, también como sacerdote cuyo testimonio de servicio fue permanente y cercano, ofició numerosos actos religiosos –bodas, bautizos, comuniones, funerales, eucaristías,…-, cuando muchos amigos le reclamaron para presidirlos, celebrando unos encuentros que personalizaba cuanto podía y no dejaban indiferentes a nadie. Desde mediados de los años setenta, pasaba los veranos sustituyendo en sus labores al sacerdote de una parroquia de la zona norte y pobre de Madrid –concretamente, en Villavieja de Lozoya-, oficiando además por otros pequeños municipios de la comarca. Pronto, la casa que habitaba –siempre abierta como otras en las que estuvo-, se convirtió en punto de encuentro de compañeros, amigos y alumnos durante época estival.

En sus años de estancia en Sevilla fue promotor durante el tardofranquismo y los primeros años de la Transición de la librería El Toro Suelto la cual, bajo la fórmula de sociedad cooperativa agrupó a hombres y mujeres comprometidos de aquella áspera época, desde donde divulgó el tema o el autor andaluz como especialidad y eje central de su concepción empresarial. Con ella promovió la presencia de la misma en numerosas ferias de libros por toda la geografía andaluza con importantes descuentos para animar a la lectura y acercar la cultura a los estamentos sociales más necesitados. Igualmente, de la mano de esta iniciativa, de dimensión fundamentalmente cultural y no mercantil y, en compañía del Congreso de Cultura Andaluza, estuvo presente en la Feria del Libro de Barcelona (entre 1988 y 1990), siendo la primera entidad andaluza en participaba propiciando temáticas y autores andaluces a nuestros emigrantes. La citada librería recibió de la UNESCO una comunicación incluyéndola entre ‘las instituciones educativas eminentes en la defensa de las culturas autóctonas’.

Durante los últimos años del Franquismo, Transición y primeros de la democracia ejerció de párroco de la Iglesia del Carmen en la popular barriada de la carretera de Su Eminencia en Sevilla, participando desde su labor pastoral de las reivindicaciones de un barrio humilde como el hispalense Cerro del Águila a partir de 1973. Ámbito éste donde residió durante más de doce años, implicado en una comunidad cristiana que procuró la educación y el compromiso de los jóvenes que allí habitaban o estudiaban; y, a la vez, dada su inserción en la realidad del citado barrio obrero, se identificaba con sus reivindicaciones y participaban de sus movilizaciones (muy especialmente, los conflictos propios de la empresa Hytasa, hoy desaparecida, o las propias de un movimiento popular vecinal contrario a las últimas corporaciones locales del régimen). Aquel grupo fue el primer intento para formar una comunidad mixta entre religiosos y laicos en la Viceprovincia escolapia.

Enrique Iniesta, junto con José María de los Santos, Eduardo Chinarro, Diamantino García Acosta, José María Javierre, José Godoy, Antonio Muñoz, José Antonio Casasola,…y otros muchos religiosos, de forma más o menos conocida, pero que siempre responsable, intencionada y vocacionalmente, significaron una parte importante de la Iglesia cuyo compromiso social y voluntario, revirtió en la llegada de una democracia pacífica y de una autonomía de primera para Andalucía. Precisamente, en reconocimiento a esa inagotable labor de conjunto en pro de los sectores más desfavorecidos y la defensa de la identidad andaluza, le fue concedida la primera Medalla de Oro del Andalucismo por el Partido Andalucista en marzo del año 2008, aún no habiendo sido nunca militante ni cargo orgánico o público. En compañía del también sacerdote José María de los Santos, representó un nutriente ideológico humanista para un proyecto de andalucismo político que nació necesitado de nuevos valores morales, caminar ético y de soporte doctrinal nuevo y diferenciado en aquel tiempo de la restauración democrática. En 1977, recibió desde el Ateneo Popular de Sevilla el reconocimiento y homenaje ante la Casa de Blas Infante en Coria del Río como uno de los 25 Andalucistas de Siempre.

En su dimensión periodística, ha sido colaborador permanente de importantes medios de comunicación andaluces, tanto escritos como radiados, y es el responsable de numerosas voces para la Gran Enciclopedia de Andalucía. Los medios de comunicación han representado a lo largo de su vida una parte importante de su dimensión pastoral y divulgadora. Así, de forma permanente en referencia a las temáticas que abordó en vida ha participado con medios escritos tales como: Tierras del Sur, Nueva Andalucía, ABC de Sevilla, El País, Razón y Fe, Diario 16 Andalucía, Revista Calasancia, Andalucía Libre, El Correo de Andalucía, Ideal de Granada, la Revista de Pastoral Juvenil, así como la publicación infantil Saeta Azul. Dándose las circunstancias de que, en éstas dos últimas, además, ha sido su director. Fue además subdirector del semanario infantil “3 Amigos”. Del mismo modo, ha participado en numerosas entrevistas, tertulias, programas de radio (La Voz de Granada y Radio Nacional de España) y televisión, jornadas y conferencias, así como en mesas redondas a lo largo de la geografía andaluza, Madrid y Cataluña, sobre todo. Sería imposible relacionarlo aquí todo, debido a la profusión de actos y publicaciones en este sentido. Sus escritos, por calidad y contenido, siempre fueron profusamente reproducidos.

Fue promotor y constante firmante del Manifiesto Dos de Enero, el cual impulsa la reconversión de la llamada Fiesta de la Toma de Granada, con la que se conmemora la conquista castellana de la ciudad y al expulsión de sus habitantes musulmanes, en pro de una jornada para el encuentro tolerante e intercultural entre diferentes religiones y civilizaciones. Desde 1995 hasta el presente ha sido uno de los impulsores de la iniciativa, hasta el punto que la plural Plataforma por una Granada abierta a la Tolerancia, le concede en 2006 el primero de sus premios a los Escolapios de Andalucía por su ejemplo abierto y cívico manifestado ante la rehabilitación de un Corán y de un códice cristiano de la misma época (siglo XI); ambos ejemplares, pertenecientes al Colegio Calasancio de Granada.

Desde mediados de los años setenta ha sido el primer investigador andaluz en valorar e investigar la figura de Blas Infante Pérez, cuando aún era un desconocido. Fue pionero en acceder a los manuscritos inéditos de Infante conservados en su casa de Coria del Río, hoy propiedad de la Junta de Andalucía. Fruto de este exhaustivo acercamiento es tanto la catalogación y publicación de dicho fondo personal a través de la Fundación Blas Infante, como la redacción y edición de tres volúmenes biográficos de quien es considerado y nominado tanto por el Parlamento de Andalucía como por el Congreso de los Diputados como Padre de la Patria Andaluza. En paralelo, ha elaborado innumerables artículos, folletos sobre Infante; siendo protagonista también de numerosos actos, seminarios y conferencias divulgativas que podrían alcanzar una cifra muy cercana al millar. Ha participado además en Simposio, Jornadas y Congresos sobre el Andalucismo Histórico. Labor ésta por la que ha sido considerado biógrafo/archivero de Blas Infante. Investigó también sobre el origen de nuestros símbolos, fruto de lo cual ha sido el siguiente trabajo editado por la propia institución autonómica con textos de su pluma: Consejería de Relaciones Institucionales, Historia Sonora del Himno Andaluz, (formato CD), Junta de Andalucía, 2000. En su calidad de biógrafo, fue también asesor histórico de la película Una pasión singular, y de la muestra divulgativa sobre el notario de Coria, que la Consejería de Relaciones con el Parlamento de la Junta de Andalucía realizó en Barcelona junto a la Generalitat de Cataluña en el año 2000. Ha sido promotor de la rehabilitación y de la posterior localización en la Parroquia San José de Calasanz de Granada del órgano que existía en el Colegio de las Escuelas Pías de Archidona desde 1873, en el que Infante oiría el canto al Santo Dios como melodía originaria del actual Himno de Andalucía.

Colaboró con sus compañeros religiosos escolapios de Granada y la Viceprovincia escolapia de Andalucía en la formación de la pionera BITA (Biblioteca de Temas Andaluces) que, desde los años 70 hasta el presente, se fue formando en las dependencias del Colegio de Granada. No en vano ha sido en el curso de su vida como un reconocido y respetado profesor, impartiendo clases de Literatura, Religión, Lengua, Francés, Música, Historia y Cultura Andaluza. Su copiosa y minuciosa labor investigadora e ingente labor difusora le llevaron a formalizar en la ciudad de Granada y en el seno del colegio escolapio, un museo pedagógico sobre Blas Infante, con el que ha dado a conocer la vida, obra y su legado entre alumnos y ciudadanos inquietos, recibiendo por dicha labor de años, el reconocimiento de la Asociación Cultural Almenara con el III Premio Almenara a los Valores Andaluces, entregado el día 3 de diciembre de 1993 en el histórico y artístico Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. Recibió además el Premio 4 de Diciembre por la Asociación Andalucía Ahora en 2000 y el Premio de la Asociación el Patio del Pozo de Puerto Real en 2006. En su calidad de escritor, ha recibido también algunos premios literarios: El Premio Nacional Monserrat de los Orden Benedictinos en 1953, así como dos Premios Literarios Albahaca sobre leyendas sevillanas.

Además de predicador en multitud de actos litúrgicos y religiosos por toda la geografía andaluza y española, ha sido Pregonero de la Semana Santa de Granada en 1997 e inspirador, como capellán de dicha Hermandad que fue, de la Peregrinación extraordinaria a Roma de la Real y muy Ilustre Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Mayor Dolor. El 18 de junio del año 2000, el palio con dicha Virgen se meció por la Plaza de San Pedro de la ciudad del Vaticano, como osada primera vez en la que un palio cofrade y andaluz –llevado por sus hermanos costaleros- visitaba al Papa en la casa principal del cristianismo. Además de multitud de conferencias de materias religiosas, ha predicado en multitud de quinarios, exaltaciones, triduos y funciones de muchas hermandades y cofradías como defensor de la religiosidad popular y cofrade, de la que ha sido apasionado y estudioso defensor.

Consecuente con su sentimiento cofrade, realizó una extraordinaria labor en pro de las Hermandades y Cofradías andaluzas. Fue exaltador y pregonero oficial de las semanas santas de Granada, Archidona y Baza. A su vez, lo ha sido también en Ciudad Real ante la Hermandad del Cristo de la Obediencia y Nuestra Señora del Mayor Amor de Guadix, de la Cofradía de la Expiración de Granada, del Costalero en Granada y en Motril, de Santa María de la Alhambra Coronada, de la Virgen de los Dolores de esta misma ciudad. Fue activo colaborador y presentador de la Revista de Jesús Despojado, así como en la Exaltación de la Virgen de la Concepción. Fue Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de los Escolapios de Granada, entidad de la que también ha sido pregonero y consiliario. Precisamente, en reconocimiento a esta ingente y pedagógica labor, la Federación de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de la ciudad de Granada elevó propuesta para que recibiera el Diploma al Mérito por la Ciudad, distinción que el Ayuntamiento le concedió el 26 de marzo del año 2001. Recientemente, se le ha concedido en esta misma ciudad el Premio «Espinosa Cuadros» por su trayectoria en pro de la Semana Santa (mayo de 2008) concedido igualmente por el Ayuntamiento a propuesta de las Hermandades de la ciudad. Igualmente, La Junta Municipal del Distrito Centro de dicho Ayuntamiento le concedió en el año 2008 el Premio Sánchez Mesa, “en reconocimiento a la dilatada vida cofrade que atesora”. Participó además, como ponente en el V Encuentro de Hermandades y Cofradías penitenciales celebrado en noviembre de 2006.

Fue promotor y fundador del Centro de Estudios Históricos de Andalucía, entidad que le nombró Presidente de Honor y que trabaja desinteresadamente en pro de la cultura y la identidad andaluza. Fue miembro también de la Fundación Andalucía que impulsó bajo los auspicios de la Orden Calasancia y perteneció hasta su dimisión a la Fundación Blas Infante. El 23 de mayo de 2009 le fue entregada la Medalla de Oro de la Provincia de Sevilla, a través de su hermana María Teresa –religiosa Agustina Misionera-, calificándosele en el acuerdo plenario de dicha institución como: “Una persona entregada en cuerpo y alma a las señas de identidad de esta tierra, y a la reafirmación de la figura del Padre de la Patria Andaluza”.

Su dilatada e intensa trayectoria investigadora como trabajador incansable, en relación a la Orden de Calasanz, el papel del cristiano en la sociedad, la religiosidad andaluza, la educación popular, la sensibilidad literaria, su labor social y voluntaria a favor del prójimo, de Andalucía y Blas Infante, se condensa en los siguientes libros, capítulos de los mismos, revistas especializadas o en actas de congresos. Repertorio al que es necesario unir también una ingente producción periodística, así como en otro tipo de publicaciones de carácter socio cultural de menor relevancia. Cuestión, hoy por hoy, casi imposible de reunir, pero que representa un reto para los firmantes:

INIESTA COULLAUT‑VALERA, E., Los mártires de Montserrat. Regina Martyrum. El Salmo de los Inmolados, Barcelona, La Hormiga de Oro S.A., 1952.

— La más alta aventura, Salamanca, Sígueme, 1963.

— Un abrigo y un vaso de vodka, Salamanca, Sígueme, 1964.

— Según tú has dicho…, Madrid, Colegio Mayor Universitario Calasanz s/f (¿1966?).

— Sin un gesto, Madrid, ICCE, s/f (¿1971?).

— “Unos poemas de Brecht, como para pensar”, en Revista de Pastoral Juvenil (121-122), 1972, pp. 53-66.

— Unos días de Olimpiada, Madrid, PPC, 1960.

— Papeles para tertulia de Casino. Andalucía, Historia y Mañana, Sevilla, Librería El Toro Suelto, 1978.

— Voz «Infante Pérez, Blas» (entre otras) en Gran Enciclopedia de Andalucía, Sevilla, Promociones Culturales Andaluzas, 1979, pp. 2045 a 2071.

— Historia de la autonomía andaluza (audiovisual), Córdoba, Solidaridad Andaluza, 1979.

— Guía para ver y sentir el monumento a Bécquer, Sevilla, El Toro Suelto-Biblioteca de Ediciones Andaluzas, 1981. (Presentado el 20 diciembre de 1981 en la glorieta dedicada al autor en el Parque María de Luisa de Sevilla).

— «Blas Infante, historia de un andaluz. Notas sobre la cultura andaluza», en VV.AA., El siglo de Blas Infante. 1883 ‑ 1981. Alegato frente a una ocultación, Sevilla, BEA, 1981, pp. 21‑71.

— «Nuestro estatuto en Madrid. La historia secreta de unas actas», en Andalucía Libre, (45), dossier 24, marzo 1982.

— «El Estatuto Andaluz. De ayer a hoy», en Andalucía Libre, (31), dossier 10, diciembre, 1980, pp. 19-26.

— «Verano», en Andalucía Libre, (31), dossier 28, julio-agosto, 1982.

— Amores en Cataluña. Entremés, Sevilla, El Toro Suelto libros, 1983.

— Historia de una cuesta abajo: la reforma agraria andaluza, Sevilla, El Toro Suelto libros, 1983.

— «El campo andaluz, problema nacional según Infante (su reforma y otras)», en Nación Andaluza, (2‑3), Granada, 1984.

— “El potro sometido”, en Seis leyendas sevillanas para una noche de junio, Sevilla, Callejón del Agua (ediciones Anel), 1984. (Primer accésit de 1981 en los premios de leyendas sevillanas “La albahaca”)

— Prólogo a la obra: Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Entremeses, Sevilla, Editoriales Andaluzas Unidas, S.A., 1985.

— “La niñez de Blas Infante”, dossier en El Correo de Andalucía, 24 febrero de 1985.

— Blas Infante, alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada (1905‑1906), {Comentarios a la reproducción facsímil de su expediente académico}, Granada, Universidad, 1988.

— “Va de leyenda”, en Revista de Pastoral Juvenil, (269), 1988, pp. 14-25.

— «El periodo infantil de Blas Infante», en Analecta Calasactiana, (52), enero ‑ junio, 1988, pp. 123 ‑ 138.

— «Un primer censo de andalucistas históricos en la etapa infantiana», en Actas del III Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 1989, pp. 357‑382.

— Crónica de una lealtad. Historia del Colegio Calasancio de Sevilla (1888-1988), Granada, Gráficas Alhambra, 1989.

— Los manuscritos inéditos de Blas Infante, Sevilla, Fundación Blas Infante, 1989.

— «El andalucismo de ayer y de hoy», en Razón y Fe, (1.100), junio 1990, pp. 631- 636.

— Annuario delle Scuole Pie – Anni ’90, Salamanca, Gráficas Ortega, 1990.

— «Blas Infante y sus Escolapios de Archidona», en Anuario de la Orden de las Escuelas Pías, 1991, pp. 114‑116.

— «Blas Infante, creyente», en Razón y Fe, (1.121), marzo 1992, pp. 281-290.

— «Un espíritu triunfante. La bandera en la Historia», en Actas del V Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 1993, pp. 709 – 712.

— El Colegio junto al río. Granada y los Escolapios, Granada, Gráficas Alhambra, 1994.

— España o las Españas. Debate con Blas Infante, Granada, Comares, 1995.

— Blas Infante. Una historia de leyenda, Barcelona, del autor 1994 (reed. Asociación Almenara en 1995 y CEHA en 2000).

— Tiempo de siembra. Blas Infante: la niñez y el colegio (1885-1901), Granada, Ayuntamiento de Archidona, Escolapios de Andalucía, y Centro de Estudios Históricos de Andalucía, 1996.

— La puerta de la felicidad. Homenaje a Andalucía, Sevilla, Centro de Estudios Históricos de Andalucía, 1996.

— «España o las Españas. Debate con Blas Infante sobre la solución federal», en Actas del VII Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 1996, pp. 75-103.

— Retrato al vivo. ¿Cómo son los andaluces?, Sevilla, Ayuntamiento-Área de Cultura, 1997.

— Pregón de la Semana Santa de Granada de 1997, Caja de Granada, Granada, 1997.

— “Al-Andalus en Blas Infante”, en Pliegos de Encuentro Islamo-cristiano, (26), 1998.

— Calasanz. Retrato de cuerpo entero. Pinturas de Segrelles, Instituto Calasanz de Ciencias de la Educación, Madrid, 1998.

— La escuela del sol. Calasanz para ahora mismo, Madrid, Santillana, 1998.

— “Blas Infante y Cataluña”, en Boletín del Centro de Estudios Históricos de Andalucía, (14), Málaga, 1998, pp. 4–11.

— «Blas Infante y la transición andaluza. Notas preliminares a una antología», en Transición y Autonomía de Andalucía, Jaén, Cámara de Comercio e Industria, 1999, pp. 19-28.

— Pregón de la Peregrinación extraordinaria a Roma. Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Mayor Dolor, Granada, 2000.

— La Estrella ¿Dios? La pregunta, Comares, Granada, 2001.

— Paula Montal y cómplices (Pocs boixets i moltes puntes), Comares, Granada 2001.

— 2003. Pregones de Semana Santa (1994-2004), Ciudad Rea, Diputación-Asociación de Cofradías de Semana Santa, 2005.

— Blas Infante: alma de Andalucía, Sevilla, Consejería de Relaciones Institucionales, 2003.

— Blas Infante. Toda su verdad, (Vol. I, Sevilla, Comares-Consejería de Relaciones con el Parlamento, 2000); (Vol. II, Granada, Atrio s.l., 2003), (Vol. III, Córdoba, Almuzara, 2007).

— “La documentación escrita hallada en la casa. Sus últimas huellas”, enEGEA FERNÁNDEZ-MONTESINOS, A. (Coord.), La casa de Blas Infante en Coria del Río Consejería de Presidencia-Junta de Andalucía, Sevilla, 2004, pág. 113.

— “Notas sueltas sobre Blas Infante Pérez”, en Homenaje al ateneísta Blas Infante, Sevilla, Ateneo, 2004, pp. 75 a 82.

— “¿Atrapados? (una reflexión que pide otras)” en Ephemerides Calasanctianae, (7-8), julio-agosto 2005, pp. 411-419.

— “Los Escolapios” en MARTÍNEZ CARRETERO, I., y BARRERO, E., Órdenes y Congregaciones Religiosas de Sevilla, Sevilla, Ateneo-Cajasol, 2009.

— Abú Asbag Iben Arqam. Primer poeta de la blanca y verde, Granada, Ayuntamiento de Guadix, 2009.

Muy sensible al tema de la emigración y a la defensa que algunos andaluces realizaban de la identidad andaluza en Cataluña colaboró permanentemente en multitud de actos con Centros Andaluces, Casas de Andalucía y otro tipo de entidades andaluzas en aquella Comunidad. Enrique participó en numerosas Semanas de Andalucía, actos culturales, homenajes a Blas Infante, pregones, celebraciones religiosas/rocieras (en algunos casos oficiando como sacerdote), inauguraciones de monumentos,… por diversos puntos de la geografía catalana ligada a la presencia de andaluces. En este sentido, una de las asociaciones que más dedicación ha tenido a la figura de Enrique Iniesta, ha sido la Sociedad Andaluza Almenara que durante cerca de veinte años ha liderado en Cataluña la defensa de la identidad andaluza. Con dicha entidad, ha participado en numerosos actos y, como homenaje a Blas Infante y a quien fue su biógrafo, la citada entidad patrocinó la reedición de una breve biografía del notario casareño por él realizada. Así, en paralelo a la Feria del Libro de Barcelona o a la misma distinción del Premio Almenara, ya citadas, como actos más significativos de la multitud en lo que participó tuvo, cabe citar su presencia en la inauguración del monolito a Infante con el Ayuntamiento de Mataró, como culmen de una semana de homenaje a autor de El Ideal Andaluz. Incluso, su predisposición a colaborar con el mundo andaluz en Cataluña le llevó a oficiar una misa flamenca en la Iglesia de Sant Jaume de Barcelona, o una misa rociera multitudinaria el 5 de noviembre de 1995 durante la inauguración del busto de Blas Infante en el monumento en su honor dentro del Parque de la Guineueta de la ciudad condal.

Fallecimiento

Tras más de dos años de deterioro físico progresivo y agonía en la Comunidad San José de Calasanz de Pamplona, Enrique fallecía la tarde del 31 de julio de 2010. Distintas enfermedades habían dificultado su existencia y, ante ellas, siempre ofreció su resignado y paciente testimonio como cristiano. La noticia corrió rápida entre familia, Orden y amigos. Los medios de comunicación hicieron el resto. El 4 de agosto sus cenizas se depositaron en el panteón Escolapio del cementerio de Granada. Una eucaristía en la Parroquia de San José de Calasanz de Granada (junto al que fuera tanto tiempo uno de sus colegios) y un breve acto civil, le recordaron aquel día. El 9 de octubre unas Jornadas en su homenaje le recordaron y honraron su persona y su labor.

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