{"id":551,"date":"2014-07-14T12:55:46","date_gmt":"2014-07-14T12:55:46","guid":{"rendered":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/?p=551"},"modified":"2020-04-15T20:34:41","modified_gmt":"2020-04-15T20:34:41","slug":"derechos-y-manipulacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/derechos-y-manipulacion\/","title":{"rendered":"Derechos y manipulaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3>Por Rafael Sanmart\u00edn Ledesma.<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-552\" src=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg\" alt=\"Indignados\" width=\"300\" height=\"250\" \/>El respeto a los derechos del trabajador deber\u00eda ser absolutamente inalienable, pero se conculca con demasiada frecuencia, aunque no s\u00f3lo d\u00f3nde se denuncia. Como en todo, la lana se carda muy lejos de d\u00f3nde se cr\u00eda la fama. Los \u00faltimos decretos y leyes de los dos \u00faltimos gobiernos, condicionados por un grupo econ\u00f3mico de presi\u00f3n que est\u00e1 extendiendo el sistema de castas a todo el mundo, llevan impl\u00edcito un notable y notorio retroceso de esos derechos ganados a pulso durante a\u00f1os. Porque son impuestos por el poder real, capaz de dirigir el planeta desde la sombra -m\u00e1s n\u00edtida, menos sombra cada vez- e imponer su voluntad en forma de intereses econ\u00f3micos a los t\u00edteres colocados en los gobiernos.<\/p>\n<p>Un mal (da\u00f1o) general, es insuficiente para justificar el parcial. No del todo, porque lo engloba. En cambio, una protesta contra el parcial, sin combatir primero el general que lo provoca es, cuando menos, sospechosa. Porque lo peor es tener el enemigo dentro. Como \u201clo cort\u00e9s no quita lo valiente\u201d, el reconocimiento de los derechos no debe ocultar el conocimiento de la verdad y las verdades: desde que se negaran \u2013la primera vez, hace ya cincuenta a\u00f1os-a trasladar a Madrid su sede central, Abengoa ha sido atacada con dureza en diversas ocasiones. Una de las \u00faltimas, con la supuesta corrupci\u00f3n de su ex-filial Telvent, que result\u00f3 imposible demostrar, pese a que la empresa sevillana ni remotamente llega al nivel de influencias de cierto banquero exculpado -que contin\u00faa en la c\u00faspide despu\u00e9s de la defenestraci\u00f3n del juez responsable de su imputaci\u00f3n- y, por eso mismo, es m\u00e1s digna de credibilidad.<\/p>\n<p>No es la primera vez que las jornadas laborales se alargan, incluso sin la espada de la legislaci\u00f3n pro-explotaci\u00f3n, y sobre todo despu\u00e9s de la Ley de despido libre, aprobada por un gobierno auto-denominado \u201csocialista\u201d y refrendada y aumentada por el actual y reconocido autoritario. Aparte la facilidad dada a las empresas, aceptar la prolongaci\u00f3n de la jornada depende de varios factores, entre ellos la necesidad de llevar adelante un proyecto y la implicaci\u00f3n en \u00e9l de cada cual. Lo que m\u00e1s extra\u00f1eza produce es la pertinacia contra la \u00fanica multinacional andaluza y el silencio sindical en otros muchos casos, d\u00f3nde directamente se ha amenazado a los trabajadores con la expulsi\u00f3n, si no aceptan la jornada impuesta, o el caso m\u00e1s grave a\u00fan, de cierta empresa hostelera con nombre religioso y clara \u201ccompenetraci\u00f3n\u201d con el partido dominante en Andaluc\u00eda, que ha obligado a sus empleados a aceptar una detracci\u00f3n del 10% de su sueldo, para pagar inversiones propias. No se les hace part\u00edcipes de los beneficios, pero se compran y ampl\u00edan hoteles con su dinero, sin que ning\u00fan sindicato levante la voz. Esa diferencia de trato es lo que resulta chocante. Cuando menos.<\/p>\n<p>En un momento como el actual, cuando se ha perdido el 30% de la industria en Sevilla, es digno de apoyo que haya quien sigue funcionando y se queda aqu\u00ed y aqu\u00ed mantiene varios miles de empleos y aqu\u00ed abona impuestos y genera plusval\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rafael Sanmart\u00edn Ledesma. El respeto a los derechos del trabajador deber\u00eda ser absolutamente inalienable, pero se conculca con demasiada frecuencia, aunque no s\u00f3lo d\u00f3nde se denuncia. Como en todo, la lana se carda muy lejos de d\u00f3nde se cr\u00eda la fama. Los \u00faltimos decretos y leyes de los dos \u00faltimos gobiernos, condicionados por un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[104,66],"class_list":["post-551","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-derechos-y-manipulacion","tag-rafael-sanmartin-ledesma"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"thumbnail":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"medium_large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"maxgallery-meta-image-thumb-small":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-100x100.jpg",100,100,true],"maxgallery-meta-image-thumb-medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-150x150.jpg",150,150,true],"maxgallery-meta-image-thumb-large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-200x200.jpg",200,200,true],"maxgallery-meta-video-thumb-small":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-150x100.jpg",150,100,true],"maxgallery-meta-video-thumb-medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-200x133.jpg",200,133,true],"maxgallery-meta-video-thumb-large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados-250x166.jpg",250,166,true],"1536x1536":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"2048x2048":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false],"post-thumbnail":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/indignados.jpg",300,250,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Instituto Almenara","author_link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/author\/instituto-almenara\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Por Rafael Sanmart\u00edn Ledesma. El respeto a los derechos del trabajador deber\u00eda ser absolutamente inalienable, pero se conculca con demasiada frecuencia, aunque no s\u00f3lo d\u00f3nde se denuncia. Como en todo, la lana se carda muy lejos de d\u00f3nde se cr\u00eda la fama. Los \u00faltimos decretos y leyes de los dos \u00faltimos gobiernos, condicionados por un&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=551"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":554,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551\/revisions\/554"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}