{"id":2195,"date":"2020-05-29T05:58:41","date_gmt":"2020-05-29T03:58:41","guid":{"rendered":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/?p=2195"},"modified":"2020-05-29T07:13:44","modified_gmt":"2020-05-29T05:13:44","slug":"la-caridad-como-publicidad-el-virus-de-la-vanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/la-caridad-como-publicidad-el-virus-de-la-vanidad\/","title":{"rendered":"La caridad como publicidad; el virus de la vanidad."},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">Por <strong><em><a href=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/manuel-ruiz-romero\/\">Manuel Ruiz Romero<\/a><\/em><\/strong><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2234\" aria-describedby=\"caption-attachment-2234\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2234 size-medium\" src=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/PASEAR-AL-PERRO.-ESCAPE-DIARIO.-400x300.jpg\" alt=\"Pasear al perro. Escape diario.\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/PASEAR-AL-PERRO.-ESCAPE-DIARIO.-400x300.jpg 400w, https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/PASEAR-AL-PERRO.-ESCAPE-DIARIO.-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2234\" class=\"wp-caption-text\">Pasear al perro. Escape diario.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 16px;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u00a0Qu\u00e9 de cosas aprendemos en este confinamiento. Si bien en cada esquina brotan epidemi\u00f3logos, presidente del gobierno (o l\u00edderes de la oposici\u00f3n), estad\u00edsticos, aprendices de ministros o asesores de la OMS; cada d\u00eda descubrimos algo nuevo. Lejos de toda melancol\u00eda propia del conocido icono <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><i>capit\u00e1n a posteriori<\/i><\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">, el capitalismo sabe reinventarse y con \u00e9l su publicidad. Es bondadoso cuando le interesa. No faltan entidades financieras, aseguradoras, cerveceras, telef\u00f3nicas, el\u00e9ctricas\u2026 que no haya estado diligente para mostrar su sensibilidad publicitaria ante la realidad a la que nos empuja el tiempo presente. Las cadenas televisivas airean la exquisita bondad de los inversores de sus respectivos grupos medi\u00e1ticos. Sin embargo, si toda esa inversi\u00f3n se hubiese canalizado en su d\u00eda a la sanidad p\u00fablica igual otro gallo nos cantar\u00eda. La virtud teologal se ha convertido una vez m\u00e1s en el mejor marketing empresarial. Una absurda carrera a ver quien dona mayor cuant\u00eda, m\u00e1s pronto y mejor.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman, serif; font-size: 16px;\">No obstante, la mayor de las paradojas est\u00e1 en aquellas cuentas corrientes donde ahora, justo ahora, se recauda dinero para ayudar a una sanidad siempre p\u00fablica que pelea en el mercado internacional por mascarillas y respiradores. Hasta los narcos han aprendido de estas pr\u00e1cticas para ganarse el favor popular. Bandas que no valoran ni una perra gorda la vida humana, haciendo ahora lo posible para la subsistencia de \u201clas familias\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman, serif; font-size: 16px;\">Podr\u00eda servidor recurrir al b\u00edblico serm\u00f3n monta\u00f1\u00e9s; aquel que dice que lo que hace tu mano derecha no se entere la izquierda. Pero todo apunta a que demasiados cristianos ejemplares, esos de golpe de pecho, prefieren dar lo que les sobra antes de compartir lo que tienen esperando siempre una recompensa para la otra vida. Rentable inversi\u00f3n no se sabe a qu\u00e9 plazo y con cual recompensa. Un verdadero relajante de conciencias. Se podr\u00eda aludir tambi\u00e9n que es humanitario ayudar. Cierto, es una \u00edntima satisfacci\u00f3n. Lo que no debe llamarse as\u00ed nunca es a la capacidad de arrimar el hombro para darla a conocer publicitariamente y recibir elogios y recompensas en muy diferentes formatos. Eso tiene otro nombre. Cuando se emplea la solidaridad para vender una marca, creencia, servicio t\u00e9cnico o grupo empresarial\u2026, cuanto menos hay que ponerla en cuarentena por interesada o hip\u00f3crita. Incluso, en algunos ejemplos aunque s\u00f3lo posean un logo de publicidad, pero su primera intenci\u00f3n religiosa es tan manifiesta como escondida. Convenientemente adobados los hechos con la publicidad, video o foto correspondiente, la acci\u00f3n caritativa en tiempos de este c\u00f3lera, se convierte en un mero ejercicio de vanidad como modalidad barata del marketing empresarial, grupal o personal. Es m\u00e1s, de buenas maneras cazamos dos p\u00e1jaros a la vez: ejercemos nuestra caridad evang\u00e9lica y promocionamos nuestros servicios en tiempo de crisis. Y si de paso esta caritativa inversi\u00f3n desgrava a Hacienda, mejor. Los pobres son siempre rentables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman, serif; font-size: 16px;\">Tampoco faltan famosos\/as, en todas sus vertientes modalidades imaginables que, de camino que nos ense\u00f1a su jard\u00edn, gimnasio o cocina\u2026 como no puede ser de otra forma, nos anima a soportar la levedad de este confinamiento en la medida que le imitemos en sus recomendaciones. Qu\u00e9 f\u00e1cil ejercer de modelo social siendo acomodado o famoso; o ambas cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman, serif; font-size: 16px;\">Es de suponer, que ante estas l\u00edneas algunos pensar\u00e1n que es mejor que sea as\u00ed antes que dar la espalda a lo que se llama responsabilidad social de toda empresa. Al fin y al cabo, m\u00e1s all\u00e1 de sus beneficios, la referida suma de gestos representan un valor a\u00f1adido e intangible que aumenta la imagen empresa. Es verdad. Como tambi\u00e9n lo es esa capacidad camale\u00f3nica de un capitalismo que se aprovecha la miseria de muchos para aparecer como h\u00e9roes. Ese deshumanizado capital que, en buena parte de los casos, es el causante indirecto de tantas lacras sociales y que frente al voluntario -y verdadero h\u00e9roe- an\u00f3nimo, es incapaz de mostrar su \u201chumanidad\u201d en un contexto normalizado siempre sometido al imperio del beneficio y la rentabilidad. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 16px;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">Acompa\u00f1ada la cuesti\u00f3n de una permanente raci\u00f3n de aplausos todos los d\u00edas a las ocho, se convierte en una justificaci\u00f3n perfecta. Otra adormidera de conciencias; porque eso de analizar e ir a la ra\u00edz de los problemas es algo muy complejo. Implica un esfuerzo mental que incomoda y remueve tu zona de confort. Eso de reclamar m\u00e1s inversiones en sanidad p\u00fablica es <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><i>cosa de rojeras<\/i><\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"> y no est\u00e1 uno (ni la empresa de rigor), como para identificarse con causas \u201cpol\u00edticas\u201d. Posiblemente de hasta gobiernos \u201csocial- comunistas\u201d (\u00bf).<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 16px;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">Es muy posible que quien pasa el tiempo buscando enga\u00f1os, bulos gubernamentales, falsedades\u2026 no tenga energ\u00edas en ver otras cosas. Ni quiera, instalado en su pensamiento \u00fanico: o lo que es lo mismo, un solo pensamiento. Donaci\u00f3n, fotos y redes ese triangulo perfecto de una vanidad para ir por casa <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><i>escamondao<\/i><\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"> de conciencia. Pero al margen del problema sanitario que no es poco, creo que a\u00fan no ha empezado en demas\u00eda la crisis social y econ\u00f3mica. Comienza a despuntar. Quiz\u00e1s esos repartos de voluntarios, con toda la buena voluntad del mundo, quiz\u00e1s vayan m\u00e1s destinados a quienes por diferentes motivos no pueden moverse de sus casas. Convencido estoy -y mire usted que me gustar\u00eda equivocarme muy mucho- que vendr\u00e1n tiempos donde a la escasez de alimentos se sume la pobreza energ\u00e9tica y, aunque tengamos qu\u00e9 comer, nos encontremos entre otras cosas, privados de luz o butano para cocinar como es debido. Veremos entonces qu\u00e9 empresas echan una mano solidaria en esa otra crisis, tanto o m\u00e1s profunda, cuando se hayan saturado los clientes y consumidores de fotos y mensajes tan bondadosos como faltos de humildad.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><em><strong><a href=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/?s=%22Manuel+Ruiz+Romero%22\">Art\u00edculos y libros sobre Manuel Ruiz Romero en esta web &gt;&gt;<\/a><\/strong><\/em><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Ruiz Romero \u00a0Qu\u00e9 de cosas aprendemos en este confinamiento. Si bien en cada esquina brotan epidemi\u00f3logos, presidente del gobierno (o l\u00edderes de la oposici\u00f3n), estad\u00edsticos, aprendices de ministros o asesores de la OMS; cada d\u00eda descubrimos algo nuevo. Lejos de toda melancol\u00eda propia del conocido icono capit\u00e1n a posteriori, el capitalismo sabe reinventarse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2182,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","cybocfi_hide_featured_image":"yes","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[290,289,291,293,292],"class_list":["post-2195","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-caridad","tag-manuel-ruiz-romero","tag-publicidad","tag-vanidad","tag-virus"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"thumbnail":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"medium_large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"maxgallery-meta-image-thumb-small":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-100x100.jpg",100,100,true],"maxgallery-meta-image-thumb-medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-150x150.jpg",150,150,true],"maxgallery-meta-image-thumb-large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-200x200.jpg",200,200,true],"maxgallery-meta-video-thumb-small":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-150x100.jpg",150,100,true],"maxgallery-meta-video-thumb-medium":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-200x133.jpg",200,133,true],"maxgallery-meta-video-thumb-large":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-250x166.jpg",250,166,true],"1536x1536":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"2048x2048":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO.jpg",400,300,false],"post-thumbnail":["https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/MANUEL-RUIZ-ROMERO-300x225.jpg",300,225,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Instituto Almenara","author_link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/author\/instituto-almenara\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Por Manuel Ruiz Romero \u00a0Qu\u00e9 de cosas aprendemos en este confinamiento. Si bien en cada esquina brotan epidemi\u00f3logos, presidente del gobierno (o l\u00edderes de la oposici\u00f3n), estad\u00edsticos, aprendices de ministros o asesores de la OMS; cada d\u00eda descubrimos algo nuevo. Lejos de toda melancol\u00eda propia del conocido icono capit\u00e1n a posteriori, el capitalismo sabe reinventarse&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2195"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2235,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2195\/revisions\/2235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}