{"id":2148,"date":"2020-05-22T20:58:07","date_gmt":"2020-05-22T18:58:07","guid":{"rendered":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/?p=2148"},"modified":"2020-06-03T13:08:21","modified_gmt":"2020-06-03T11:08:21","slug":"por-esos-cerros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/por-esos-cerros\/","title":{"rendered":"Por esos cerros"},"content":{"rendered":"<h3><em><strong>Texto: Jes\u00fas C. Palomo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>Ilustraci\u00f3n: <a href=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/juan-eduardo-latorre-galvez\/\">Juan E. Latorre<\/a><\/strong><\/em><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por esos cerros viene volando, apurando cielos que surcar. Siempre busca lo m\u00e1s bello donde posar la cabeza y por supuesto, so\u00f1ar. En \u00dabeda lo tiene f\u00e1cil, tejados de rancio abolengo, espada\u00f1as y torres de tiempos pret\u00e9ritos, viejos palacios y nuevas sensaciones la aguardan con la cierta displicencia que da el existir en la belleza. Recorre los campos con prisa por llegar en pos del viento hacia su descansar, aunque sea por unos minutos, aunque sea por un instante, siempre en la plaza de V\u00e1zquez de Molina y los cercanos olivos en mar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2125\" aria-describedby=\"caption-attachment-2125\" style=\"width: 760px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2125 size-large\" src=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/EL-SALVADOR-781x1024.jpg\" alt=\"Iglesia 'El Salvvador' - Ilustraci\u00f3n de Juan Eduardo Latorre G\u00e1lvez\" width=\"760\" height=\"996\" srcset=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/EL-SALVADOR-781x1024.jpg 781w, https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/EL-SALVADOR-305x400.jpg 305w, https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/EL-SALVADOR-768x1007.jpg 768w, https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/EL-SALVADOR.jpg 1571w\" sizes=\"auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2125\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Iglesia de el Salvador de \u00dabeda.<\/strong><em> Juan E. Latorre.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sue\u00f1o y empe\u00f1o de aquel ubetense poderoso se hizo carne de piedra, de la mejor piedra y de los mejores padres. El sue\u00f1o tuvo vocaci\u00f3n centenaria, milenaria, para toda la eternidad. La piedra tuvo origen renacentista en canteras de sue\u00f1os. El padre tuvo el genio que aporij\u00f3 la Arquitectura. Francisco de los Cobos descansa en su propia pir\u00e1mide de nacimiento espa\u00f1ol pero de renacimiento andaluz. El padre, Silo\u00e9, pronto la dej\u00f3 hu\u00e9rfana. El verdadero padre, el que meci\u00f3 la cuna con mano diestra, Vandelvira, le hizo ver la luz de los inmensos atardeceres perdidos all\u00e1 a lo lejos, en los campos de Baeza, aqu\u00e9llos que Machado so\u00f1ar\u00eda cuando no los viera.<\/p>\n<p>Por esos cerros viene volando, viene volando mi imaginaci\u00f3n que dice:<\/p>\n<p><em>Hanna, de la Orquesta Filarm\u00f3nica de L\u00fcbeck (Lubeca, por mejor decir), m\u00fasico e hija de m\u00fasicos, llevaba s\u00f3lo una noche en \u00dabeda. Su orquesta iba a participar en el prestigioso FeMAUB, Festival de M\u00fasica Antigua que todos los a\u00f1os se celebra entre Baeza y \u00dabeda, haciendo valer el famoso (y apropiado) clich\u00e9 de \u201cm\u00fasica maravillosa en un marco incomparable\u201d. Hanna tras el desayuno matutino, hab\u00eda decidido dar una vuelta por la ciudad. Poco hab\u00eda visto al llegar, adem\u00e1s de noche, tras vuelo y autob\u00fas. Decidi\u00f3 ir hasta el lugar donde esa misma tarde se celebrar\u00eda el concierto. Mir\u00f3 el programa: Sacra Capilla de El Salvador del Mundo. Como buena lubequesa, Hanna estaba acostumbrada a recias iglesias medievales, (las de la\u201dcorona de L\u00fcbeck\u201d, las siete torres de sus seis iglesias), pero a\u00fan as\u00ed le sobrecogi\u00f3 lo que vio. La capilla, enmarcada entre palacios de bellas proporciones, mostraba su esplendor a la luz de Andaluc\u00eda, tras la fuente de taza que reflejaba un cielo azul. Para una violinista como ella, de sensibilidad entrenada en pentagramas, supo apreciar su bella visi\u00f3n. Decidi\u00f3 visitarla antes de los preparativos del concierto. Compr\u00f3 su entrada y recogi\u00f3 la audiogu\u00eda que en perfecto alem\u00e1n le explic\u00f3:<\/em> \u201dCapilla exenta, pante\u00f3n funerario de Francisco de los Cobos, secretario universal del emperador Carlos V, cuya construcci\u00f3n sublima el simbolismo funerario, como por ejemplo la rotonda que evoca el Santo Sepulcro. Silo\u00e9 la traz\u00f3, Vandelvira la ejecut\u00f3 y dise\u00f1\u00f3 la sacrist\u00eda y las portadas laterales, estando a la altura de la mejor arquitectura renacentista mundial. Las torres circulares de los extremos hacen alusi\u00f3n simb\u00f3lica a la muerte y la subida a los cielos. La escultura se encarg\u00f3 al franc\u00e9s Jamete que dio forma a la simbolog\u00eda en torno a la muerte. Los escudos de los fundadores, sostenidos por tenantes, campean en la fachada, a un lado Francisco de los Cobos y a otro Mar\u00eda de Mendoza, colocados sobre sendos catafalcos&#8230;\u201d<\/p>\n<p><em>Una violinista apreciadora del Arte no es menos buena fot\u00f3grafa. Siempre dispuesta a sacar su Nikon en cualquier parte del mundo adonde le llevara la m\u00fasica. Ella llamaba \u201cestampas\u201d a esas fotos que luego en su casa atesoraba con el placer de la revisi\u00f3n. En la plaza tir\u00f3 de c\u00e1mara. Cuando comprob\u00f3 la foto en su propio visor se qued\u00f3 paralizada. El zoom al m\u00e1ximo sobre la piedra le revel\u00f3 miles de peque\u00f1as calaveras que la miraban con ojos vac\u00edos y desdentadas sonrisas. Se acerc\u00f3 a los sillares para no ver nada. La pantalla le mostraba las calaveras que no exist\u00edan en la piedra. <\/em><\/p>\n<p><em>Tras el viaje, en su propio hogar, encarg\u00f3 una impresi\u00f3n de la foto de tama\u00f1o gigante para comprobar que no se ve\u00eda ning\u00fan cr\u00e1neo, s\u00f3lo cuando abr\u00eda la c\u00e1mara y contemplaba aquella foto que hizo aquel d\u00eda en \u00dabeda, por eso, esa noche so\u00f1\u00f3. So\u00f1\u00f3 que por esos cerros viene volando, viene volando su imaginaci\u00f3n que dice&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto: Jes\u00fas C. Palomo Ilustraci\u00f3n: Juan E. Latorre &nbsp; Por esos cerros viene volando, apurando cielos que surcar. Siempre busca lo m\u00e1s bello donde posar la cabeza y por supuesto, so\u00f1ar. 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