{"id":1514,"date":"2017-06-23T17:32:00","date_gmt":"2017-06-23T15:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/?p=1514"},"modified":"2020-05-07T17:54:08","modified_gmt":"2020-05-07T15:54:08","slug":"mozarabes-en-el-origen-de-los-reinos-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/mozarabes-en-el-origen-de-los-reinos-cristianos\/","title":{"rendered":"MOZ\u00c1RABES en el origen de los reinos cristianos."},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>La emigraci\u00f3n moz\u00e1rabe al reino astur-leon\u00e9s y la influencia de los cristianos de al-Andalus en la g\u00e9nesis de Castilla y del castellano.<\/em><\/h3>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>Editorial Almuzara<\/em><\/h3>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><em>Por <a href=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/francisco-de-b-garcia-duarte\/\">Francisco de Borja Garc\u00eda Duarte<\/a><\/em><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"280\" height=\"450\" src=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Moz\u00e1rabes-portada.jpg\" alt=\"MOZ\u00c1RABES en el origen de los reinos cristianos\" class=\"wp-image-1306\" srcset=\"https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Moz\u00e1rabes-portada.jpg 280w, https:\/\/institutoalmenara.org\/portada\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Moz\u00e1rabes-portada-187x300.jpg 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><figcaption>MOZ\u00c1RABES en el origen de los reinos cristianos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>Rese\u00f1a<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Es en los oscuros siglos de la Alta Edad Media cuando se dan las claves de la formaci\u00f3n de lo que ser\u00e1n los distintos reinos peninsulares que van surgiendo en el norte despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del reino visigodo de Toledo y la irrupci\u00f3n en la pen\u00ednsula de un nuevo poder que adopta el Islam como religi\u00f3n y el \u00e1rabe como lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo VIII comienza a vislumbrarse en el norte cant\u00e1brico la formaci\u00f3n de un \u201creino de los cristianos\u201d del que sabemos de su existencia y desarrollo especialmente por unas cr\u00f3nicas, las de Alfonso III, que fueron escritas m\u00e1s de un siglo y medio despu\u00e9s de su supuesta creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A la historiograf\u00eda le resulta \u201ccontradictorio\u201d que estas cr\u00f3nicas pretendan entroncar el nuevo reino de los cristianos de Asturias con el antiguo reino visigodo de Toledo, cuando Asturias, y el norte cant\u00e1brico en general, apenas hab\u00eda tenido relaci\u00f3n con el reino visigodo. Por el contenido de estas cr\u00f3nicas resultar\u00eda parad\u00f3jico que un territorio como el de la cornisa cant\u00e1brica, habitado por unos pueblos que se hab\u00edan mantenido al margen del dominio visigodo, aparecieran, justo despu\u00e9s del derrumbe del reino visigodo, como los herederos de ese reino y los m\u00e1s fervientes admiradores de todo lo que hab\u00eda significado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n resulta parad\u00f3jico que en una zona, como la cornisa cant\u00e1brica, aparezca con tanta fuerza el nuevo \u201creino de los cristianos\u201d. Es Alfonso II el Casto (791-842) el que da un importante impulso a la cristianizaci\u00f3n de estos territorios, d\u00e1ndose la paradoja de que en una zona apenas cristianizada hasta el siglo VIII, surge la llama de la cristianizaci\u00f3n con enorme fuerza, hasta el punto de que las cr\u00f3nicas se refieren al reino de Asturias, m\u00e1s como \u00abreino de los cristianos\u00bb que como reino de los asturianos, e incluso, a veces, contraponiendo a \u201ccristianos\u201d y \u201casturianos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro contrasentido que vemos en las cr\u00f3nicas alfonsinas es que por un lado hablan de \u00abrestaurar Spania\u00bb, de lamentar \u00abla p\u00e9rdida de Hispania\u00bb o de pretender \u00abreinar sobre toda Hispania\u00bb; cuando por otro lado, dan a entender que el lugar que habitan no es Hispania, diciendo que el obispo de Samos (Lugo), que el libro de Samuel o repobladores \u00abvienen de Spania\u00bb, que el rey Silo de Asturias \u00abtuvo paz con Spania\u00bb, o que el rey asturiano \u201centr\u00f3 en Spania\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos contrasentidos se entender\u00edan mejor si se tiene en cuenta el origen for\u00e1neo del reino \u201cde los cristianos\u201d en Asturias. Las cr\u00f3nicas alfonsinas silencian la condici\u00f3n \u00e9tnica, g\u00f3tica o astur, del nuevo reino cuyos ide\u00f3logos, provenientes de al-Andalus, aglutinados en el momento de escribirse las cr\u00f3nicas en torno al ya consolidado rey de Asturias Alfonso III (866-910), trasladan al norte la teor\u00eda de la <em>Spania<\/em> cristiana y visigoda perdida por la invasi\u00f3n musulmana, que ya se difund\u00eda en C\u00f3rdoba entre los cristianos m\u00e1s fanatizados, y se le a\u00f1ade la necesidad de restaurar esa<em> Spania <\/em>a trav\u00e9s de la \u201creconquista\u201d. Para tal empresa necesitaban darle legitimidad al nuevo reino cristiano entronc\u00e1ndolo nada menos que con la corte toledana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para nosotros todo esto se entiende, no solamente por un giro ideol\u00f3gico de los dirigentes del nuevo reino sino por una aut\u00e9ntica aculturaci\u00f3n de los astures por los nuevos pobladores cristianos que llegan a la cornisa cant\u00e1brica durante los siglos VIII y IX, ya que hay muchos elementos, adem\u00e1s de las propias cr\u00f3nicas, que pueden acreditar que el nuevo reino compuesto por los \u201ccristianos y astures\u201d, que se comienza a formar en Asturias en el siglo VIII y que culmina su consolidaci\u00f3n en la \u00e9poca de Alfonso III, est\u00e1 fundamentado en caracter\u00edsticas culturales, religiosas y ling\u00fc\u00edsticas ajenas a la tradici\u00f3n aut\u00f3ctona de Asturias.<\/p>\n\n\n\n<p>De las cr\u00f3nicas alfonsinas y de los dem\u00e1s documentos de la \u00e9poca que nos han llegado se deduce claramente que la formaci\u00f3n y expansi\u00f3n del reino astur-leon\u00e9s, y dentro de \u00e9l, la primitiva Castilla, surge como consecuencia de continuas repoblaciones de cristianos que llegan desde el sur. Los repobladores, mayoritariamente cl\u00e9rigos y sus familias, llegan al norte provenientes, sobre todo, de zonas urbanas de al-Andalus densamente pobladas como Toledo, M\u00e9rida, C\u00f3rdoba y Andaluc\u00eda en general, y trasladan all\u00ed todo su acervo cultural, desde la arquitectura, el arte, la m\u00fasica, la liturgia, el tipo de letra, el habla y su propio sistema econ\u00f3mico de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros repobladores de los que hablan las cr\u00f3nicas llegan a la zona cant\u00e1brica a lo largo del siglo VIII. Son cristianos que huyen de cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas como las grandes sequ\u00edas y hambrunas, que nos rese\u00f1an algunas cr\u00f3nicas, y de la inestabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica del sur. Estos primeros repobladores no est\u00e1n todav\u00eda arabizados, como los que llegan despu\u00e9s, y est\u00e1n vinculados ideol\u00f3gicamente a los poderes cat\u00f3licos hispano-visigodos derrotados que no aceptan la sumisi\u00f3n y colaboraci\u00f3n con los nuevos poderes establecidos en al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta zona (Asturias, Cantabria y parte del norte de Burgos) hab\u00eda sufrido a partir del siglo V una ruralizaci\u00f3n y una despoblaci\u00f3n que les llev\u00f3 a la p\u00e9rdida de la poca aculturaci\u00f3n romana a la que hab\u00edan llegado en la \u00e9poca de la dominaci\u00f3n de Roma. Estos nuevos pobladores se encuentran, por lo tanto, con una sociedad apenas latinizada, sin estructuras urbanas, y sin comunidades cristianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los nuevos pobladores son cristianos, mayoritariamente cl\u00e9rigos, como reflejan los primeros documentos de los cartularios de los monasterios, que hacen \u201cpresuras\u201d y construyen iglesias con un tipo de arquitectura ajena a la tradici\u00f3n de esas tierras, que llevan libros y enseres propios de una cultura urbana y que roturan la tierra plantando especies como la vid, extra\u00f1as a la tradici\u00f3n agr\u00edcola de sus primitivos habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos repobladores son capaces de crear unas nuevas estructuras administrativas en las que la religi\u00f3n cat\u00f3lica, llevada all\u00ed por ellos, constituye el centro neur\u00e1lgico de su ideolog\u00eda, instituy\u00e9ndose en \u201cReino de los cristianos\u201d. El nuevo reino consigue extender sus territorios m\u00e1s al sur, hasta el Duero, en los siglos IX y X, repoblando nuevos territorios que hab\u00edan quedado casi despoblados, como nos siguen rese\u00f1ando las cr\u00f3nicas, con \u201csuas gentes\u201d, es decir, los descendientes de los primeros repobladores y de los habitantes aut\u00f3ctonos ya aculturizados, a los que se les ir\u00edan a\u00f1adiendo los nuevos moz\u00e1rabes que segu\u00edan llegando desde el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>El nacimiento y desarrollo de la Castilla condal en su primer siglo de vida es un asunto bastante oscuro para la historiograf\u00eda, quedando muchos aspectos dentro de la especulaci\u00f3n. Lo \u00fanico claro es que el nombre y todo lo que signific\u00f3 Castilla empieza a vislumbrarse a partir del siglo VIII como consecuencia del fen\u00f3meno de la repoblaci\u00f3n que se da en ese siglo y los tres posteriores, en la cornisa cant\u00e1brica y en la zona de la meseta hasta el Duero.<\/p>\n\n\n\n<p>La primitiva Castilla nace vinculada al incipiente reino asturiano como una de las zonas (las Vardulias) repobladas por Alfonso I de Asturias a mediados del siglo VIII. La primera vez que aparece el nombre de Castilla en el norte de Burgos es en un documento, del a\u00f1o 800, que habla de repoblaci\u00f3n, de fundaci\u00f3n de iglesias y de roturaci\u00f3n de tierras con la plantaci\u00f3n, entre otros productos, de vi\u00f1as; y se refiere a un peque\u00f1o territorio enmarcado en el \u00e1rea de esa primitiva Castilla. En ese documento ya aparecen los factores que determinan a esa Castilla primera como la consecuencia de una transposici\u00f3n a ese territorio de gentes provenientes de un lugar con unos elementos culturales distintos a la supuestos habitantes originarios de esas tierras conocidas hasta entonces como las Vardulias.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la historiograf\u00eda tradicional, ese peque\u00f1o lugar del norte de Burgos, en la zona de Espinosa de los Monteros, lindando con la provincia de Santander, delimitado por los valles burgaleses de Mena, Losa y Valdegovia y al norte de la comarca de la Bureba, denominada a comienzos del siglo IX como \u201cCastilla\u201d es el que da nombre al Condado de Castilla, primero, y al Reino de Castilla, despu\u00e9s. La historiograf\u00eda nos dice que esa primitiva Castilla debe su nombre a los \u00bfnumerosos? castillos de la zona, sin que haya constancia documental ni arqueol\u00f3gica de que en esa peque\u00f1a zona del norte de Burgos existieran, a comienzos del siglo IX, castillos. Se aduce que las cr\u00f3nicas musulmanas hablan de \u201c\u00c1lava y los castillos\u201d para referirse a la zona sin tener en cuenta que esas referencias son de un territorio mucho m\u00e1s amplio que la primitiva Castilla del principios del siglo IX, y se refieren ya a los condados de \u00c1lava y los otros condados que hab\u00edan ido cre\u00e1ndose al sur de la primitiva Castilla como consecuencia de las continuas repoblaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros, la aparici\u00f3n de esa primera Castilla, en un lugar que antes se llamaba Vardulia, territorio de un pueblo \u2013los v\u00e1rdulos, de poblaci\u00f3n escasa y dispersa, de habla seudovascona, poco romanizado y nada cristianizado, se da como consecuencia de la repoblaci\u00f3n que hicieron Alfonso I y su hijo Fruela, a mediados del siglo VIII, con gentes provenientes, algunas de ellas, de otra Castilla, una gran ciudad de al-Andalus, en la vega granadina, que fue conquistada y sometida por Abderram\u00e1n I en esas misma fechas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La emigraci\u00f3n moz\u00e1rabe al reino astur-leon\u00e9s y la influencia de los cristianos de al-Andalus en la g\u00e9nesis de Castilla y del castellano. 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